Peter y Marvin asisten al concierto de Roberto Carlos

 
 

Llegué al Dormitorio, justo antes de que sirvieran la comida, y a grito pelado les dije a todos que teníamos 3 entradas al concierto de Roberto Carlos en Parque Viva, y que andaba buscando a los fans más grandes para que me acompañaran. Todos levantaron la mano, por supuesto, pero entonces, los puse a cantar a ver quién de verdad se quería pegar las entradas. Ahí se levantó Peter, cantando sin pena alguna frente a todos, con todo su pulmón. ¡Automáticamente se ganó la entrada! Minutos después, con un poco más de pena, llega Marvin a contestar una trivia, ganándose su pase a Parque Viva.

Resulta que esta era la primera vez que Peter entraba al dormitorio, ¡y Marvin estaba cumpliendo años! No lo podían creer, y en un plazo de dos días íbamos los 3 en Uber a La Guácima. Pasamos todo el viaje hablando del pasado, de los trabajos en los turnos y varios encuentros en bares de Heredia, interrumpidos siempre por la emoción de estar llegando al Anfiteatro Coca Cola. Y en dos toques, llegamos. Bastante antes, de hecho, por lo que nos sentamos a comer mientras iniciaba el concierto.

Yo tenía un muy vago conocimiento de la música de Roberto Carlos, por lo que el concierto me pareció entretenido pero nada más que eso. Pero para Peter y Marvin, este concierto les marcó la vida. Todas las canciones las cantaban de pies a cabeza, se levantaban, gritaban, chiflaban, bailaban. En un momento salieron corriendo al escenario y hasta una rosa del cantante se llevaron. Se tomaron fotos, abrazaban a la gente, estaban genuinamente felices. Al final, les hice un par de preguntas y no podían creer lo que acababan de experimentar.

Este tipo de pasión es lo que nos motiva a seguir adelante, la esperanza por la cual luchamos día a día ser mejores. Yo sé, con total certeza, de que este concierto marcó, para bien, a estas dos personas. Nunca en su vida lo van a olvidar, y va a ser un recordatorio y un motor para seguir adelante, motivados.

Obvio, no podemos terminar sin agradecer a Uber, Move Concerts y Grupo Radiofónico Omega por darnos esta oportunidad tan chiva. ¡Mil gracias!

Cristian Ugalde